20 enero
Quisiera decirte tantas cosas pero no puedo. Este sentimiento que llevo por dentro debe desaparecer, es el final de nuestra historia donde éramos los protagonistas, cada beso demostraba nuestra pasión.
Gracias por ser esa persona que estaba esperando, esa persona dulce y tierna. Fuiste la luz de mi camino. Gracias por llenar mi alma de paz y de armonía. Gracias por ser quien eres, por pensar que sí te puedes volver a enamorar.
No puedo dejar de agradecerle a la vida por encontrar a quien tanto pedía, a quién tanto anhelaba... y ahora tú no estás.
Estaba ansiosa de llenar nuestra vida de bellos momentos, de recuerdos. Sabes...mi gran sueño era que fueras solo mío pero eso nunca pasará. Lo que más quería, era que escribiéramos una historia los dos.
Hoy me inspire en una canción que me encanta, "Gracias" de Daher. La letra es hermosa pero en esta ocasión la modifique un poquito. Hoy es, era, un día especial. Será difícil olvidar todo lo que pasó, mas bien, se que nunca se olvidará porque se queda en mi memoria pero como dije....este sentimiento debe desaparecer.
Le agradezco a la vida por mostrarme a una persona magnifica que siempre ha estado conmigo, una persona tierna y dulce, cariñosa y bondadosa, y así puedo seguir enumerando sus cualidades.
No podrán cambiar lo que pienso de él, aunque me digan las peores barbaridades. Hay que seguir, ahora sí lo haré. Creo que solo esperaba este día para darle mi último adiós, para despedirme y soltar todo lo que siento por él.
Lo dejaré en libertad aunque siempre estaré al pendiente de él, siempre lo cuidaré. Es una persona importante y le deseo lo mejor del mundo.
No se si vaya a leer esto pero quiero agradecerle por todo, por cada momento y cada risa que tuvimos juntos; por los sueños y las metas que tuvimos. Todo lo que paso se quedará entre nosotros, en nuestras memorias y recuerdos. Espero que no lo olvides, que lo recuerdes como bellos momentos porque así los recordaré yo.
Adiós A, nuestro final cual será: hasta pronto o hasta nunca?
martes, 20 de enero de 2015
domingo, 18 de enero de 2015
Un nuevo amanecer
18 enero
Los sueños son algo maravilloso. Gracias a estos sigues adelante, te levantas y vuelves a caminar. Aunque, en ocasiones, duele dejar ir esos sueños.
Hay sueños que no se pueden realizar por las decisiones que tomamos. Podemos volver a soñar uno idéntico pero al final no será el mismo.
Tengo que dejar esos sueños, esos sueños que me lastiman y me hacen daño.
Ayer mi conciencia me dijo algo que me ha puesto a pensar, ¿soy yo la que me lastimo al aferrarme a cosas que ya no pueden ser?
Tal vez tenga razón, tengo que dejar ir esos sueños, esas ideas que ya no pueden ser realizadas y comenzar de nuevo. Hay que volver a soñar, volver a tener ilusiones y seguir adelante.
Aún tengo un sueño: ser feliz al lado de un hombre que me ame por quién soy y me valore.
Es un sueño que tuve con una persona y ahora tengo que dejarlo ir, pienso que él hará lo mismo.
Ambos volveremos a soñar, a tener ilusiones. Desprenderse de un sueño duele porque es algo que querías, anhelabas. Pero para crecer y seguir adelante hay que dejarlos ir.
Volvamos a soñar, volvamos a sonreír de verdad, a mostrar una sonrisa auténtica.
Somos felices pero, al menos en mi caso, aún hay algo que me impide sonreír completamente...mis sueños.
Hace unas semanas tome una decisión, durante todo este tiempo he ido superando el dolor pero aún había algo que me aferraba a él, los sueños que alguna vez tuve con él.
Ahora me doy cuenta que no puedo seguir teniéndolos, tengo que dejarlos ir como lo deje ir a él.
Volvamos a soñar en grande, a enamorarnos, a tener ilusiones porque eso nos mantiene de pie. Todos esos sueños nos hacen seguir adelante, nos hacen crecer y madurar. Creamos nuevos sueños y dejamos ir otros. En esta vida no se puede tener todo y hay que aprender a tomar lo mejor para nosotros y dejar ir lo que nos hace daño.
Creo que es lo que haré; dejare ir esos sueños que tanto ame, esos sueños que me mantuvieron de pie y me hicieron seguir, esos sueños que mi alma deseaba realizar.
Ahora a soñar soñar soñar....crearé nuevas ilusiones, me pondré nuevas metas, miraré hacia adelante y volveré a soñar. De todas formas....siempre estoy soñando.
Los sueños son algo maravilloso. Gracias a estos sigues adelante, te levantas y vuelves a caminar. Aunque, en ocasiones, duele dejar ir esos sueños.
Hay sueños que no se pueden realizar por las decisiones que tomamos. Podemos volver a soñar uno idéntico pero al final no será el mismo.
Tengo que dejar esos sueños, esos sueños que me lastiman y me hacen daño.
Ayer mi conciencia me dijo algo que me ha puesto a pensar, ¿soy yo la que me lastimo al aferrarme a cosas que ya no pueden ser?
Tal vez tenga razón, tengo que dejar ir esos sueños, esas ideas que ya no pueden ser realizadas y comenzar de nuevo. Hay que volver a soñar, volver a tener ilusiones y seguir adelante.
Aún tengo un sueño: ser feliz al lado de un hombre que me ame por quién soy y me valore.
Es un sueño que tuve con una persona y ahora tengo que dejarlo ir, pienso que él hará lo mismo.
Ambos volveremos a soñar, a tener ilusiones. Desprenderse de un sueño duele porque es algo que querías, anhelabas. Pero para crecer y seguir adelante hay que dejarlos ir.
Volvamos a soñar, volvamos a sonreír de verdad, a mostrar una sonrisa auténtica.
Somos felices pero, al menos en mi caso, aún hay algo que me impide sonreír completamente...mis sueños.
Hace unas semanas tome una decisión, durante todo este tiempo he ido superando el dolor pero aún había algo que me aferraba a él, los sueños que alguna vez tuve con él.
Ahora me doy cuenta que no puedo seguir teniéndolos, tengo que dejarlos ir como lo deje ir a él.
Volvamos a soñar en grande, a enamorarnos, a tener ilusiones porque eso nos mantiene de pie. Todos esos sueños nos hacen seguir adelante, nos hacen crecer y madurar. Creamos nuevos sueños y dejamos ir otros. En esta vida no se puede tener todo y hay que aprender a tomar lo mejor para nosotros y dejar ir lo que nos hace daño.
Creo que es lo que haré; dejare ir esos sueños que tanto ame, esos sueños que me mantuvieron de pie y me hicieron seguir, esos sueños que mi alma deseaba realizar.
Ahora a soñar soñar soñar....crearé nuevas ilusiones, me pondré nuevas metas, miraré hacia adelante y volveré a soñar. De todas formas....siempre estoy soñando.
jueves, 15 de enero de 2015
The Last Dream CAPÍTULO XV
CAPÍTULO XV
Me quedé dormida pensando en el rostro de mi hermano. Ese rostro alegre y lleno de vida que siempre andaba de arriba para abajo por toda la casa. Mis padres siempre estaban orgullosos de él, era el hijo perfecto.
"Leo recibirá un premio académico por su excelente desempeño en el colegio." dijo mi madre a sus amigas cuando mi hermano tenía 10 años.
"Mi hijo ganó la competencia de natación." anunció mi padre a sus compañeros de trabajo cuando Leo tenía 7 años.
Siempre anunciaban los logros de mi hermano, Leo Leo Leo. Muchos creerían que estaba celosa pero no era así, él me inspiraba para ser mejor, para superarme y nunca rendirme. Sin embargo, mis padres nunca estuvieron orgullosos de mi. Cuando gané el premio de deletreo en segundo grado de primaria lo único que me dijeron fue: Ve hacer tu tarea y estudia más que estas sacando bajas calificaciones.
Nunca tuve su apoyo; a los 7 años me quería meter a natación y me dijeron que no, luego a los 15 años quería porras y también se negaron a dejarme entrar, a los 17 años hice el último intento y les pedí permiso para meterme a danza árabe y su respuesta fue la de siempre.
En cambio, Leo siempre me apoyó. Me ayudó a mejor mis calificaciones, salíamos a correr todas las tardes y a veces jugábamos basquetbol. Cuando ganaba un concurso, mi hermano me compraba un helado y me llevaba a la librería donde podía escoger el libro que quisiera. Leonardo siempre estuvo al pendiente mío.
Cuando se iba con sus amigos y me dejaba sola era una tortura. Mis padres me empezaban a regañar y me castigaban por cualquier cosa. Odiaba que me dejara sola con ellos, me sentía indefensa. Fui creciendo y comencé a salir con mis amigos y a pasar menos tiempo en la casa sin embargo, los regaños y castigos seguían siendo los mismos. "No recogiste tu cuarto", "No lavaste el patio" o "No hiciste las compras que te pedí". Siempre me exigían a mi y no a Leo, él era el rey de la casa. Lo bueno es que nunca fue un niño creído. Cuando nuestros padres lo halagaban demasiado él les pedía que pararan, cuando me dejaban mucho trabajo él me ayudaba. Leo es mi ángel y siempre lo será.
Daría mi vida por volver a verlo una vez más, tenerlo entre mis brazos y poder besarlo. Decirle cuanto lo extraño y cuanta falta me hace.
Esa noche soñé con él, soñé con mi dulce hermano.
Estaba sentada en el parque que estaba a unas cuadras de la casa. Estaba triste por todo lo que estaba pasando, Marco y Brayan inquietaban mi alma. Veía las nubes y dejaba que la fresca brisa me alborotara los cabellos. Estaba pensando en el mar cuando oí una voz
-Pescarás un resfriado.- dijo juguetona.
-No importa, para eso existen las medicinas o un buen helado.- respondí con una sonrisa en el rostro.
-El helado no mejora hermana, ¿cuántas veces tengo que repetirlo?
-Y cuántas veces tengo que decirte que yo soy diferente.- respondí viendo el rostro sonriente de Leo.
-Eres rara...y única.- dijo sentándose a mi lado.
-¿Qué haces aquí tan solita? Deberías estar con alguno de esos dos chicos que te aman.
-No se si es lo correcto. ¿Con quién debo estar?- pregunté viendo el rostro dulce y tranquilo de mi hermano.
-Eso yo no lo se Vane. Esa respuesta solo la tienes tú. En tu corazón.- respondió señalando mi corazón con su índice.
-Estoy muy confundida, no se que hacer.- respondí viendo el pasto.
-Siempre sabes que hacer, solo es cuestión de que escuches a tu corazón.
Solté una leve risa y coloqué mi cabeza sobre su hombro.
-Siempre eres tan sabio y tienes una buena respuesta.
-Sabio será el abuelo pero yo no....simplemente escuchó a mi corazón y lo sigo.- respondió riendo.
-El abuelo no era sabio.- dije extrañada.
-Sí lo era, a su modo. Todos somos sabios pero a veces las personas no no entienden.
-Nadie me entiende, eras él único.- dije triste y bajando la mirada.
-Al ser única tienes pensamientos que las demás personas no pueden comprender. Les cuesta trabajo pero esos dos chicos tratan de hacerlo, tratan de comprender tu mundo.
-Tendría que quedarme con Marco.- susurre.
-Tendrías que quedarte con Esteban.- dijo Leo.
-¿Esteban?- pregunté sorprendida.
-Era un vecino que estaba loco por ti...hasta que se mudo a Brasil.
Amos soltamos una carcajada y nos quedamos en silencio viendo las nubes y la tranquilidad del parque.
-Te extraño mucho.- dije rompiendo el silencio.
-Siempre estoy contigo Vanesa, vivo dentro de ti.- dijo mi hermano abrazándome.
-Tengo miedo. Estoy paralítica, no puedo moverme.- dije entre sollozos.
-Todo estará bien hermanita, yo te cuido.
-Llévame contigo.- le supliqué.-No me dejes aquí.
-Alguien tiene que cuidar a papá. Además no sería justo para Brayan, él ha dejado mucho por ti y siempre estará a tu lado. Él te cuidará y estará al pendiente tuyo.
-¿Brayan?- pregunté confundida y viéndolo a los ojos.
Leo solo asintió y me dio un beso en la frente.
-Cuando sea tu hora hermanita, estaremos juntos.- fueron las últimas palabras que pronunció mi hermano antes de que despertara del sueño y volviera a estar en la cama del hospital.
Un nuevo amanecer
15 de enero
A veces me pregunto si existe el destino, si ya hay un camino planeado para nosotros o nosotros lo construimos cada día con cada decisión que tomamos. Mi maestro de ética un día dijo que el "destino" nosotros lo hacemos con cada decisión que tomamos, eso es el destino para él...decisiones que son tomadas. Pero a veces me pongo a pensar que tan cierto es, ¿nuestro camino ya esta planeado? ¿lo creamos día a día? Más preguntas y sus respuestas son confusas y dependen de cada quién. He empezado a creer que el destino es misterioso, no sabemos que nos depara la vida, que nos espera en ella.
Por algo pasan las cosas, por algo conoces a personas. Tal vez en el momento no lo entiendas, no entiendas esa razón y ese porque pero en el futuro lo sabrás o quizás no...como he dicho: el destino es misterioso. Esta vida da mil vueltas; un día te sientes sumamente feliz, como si nada pudiera salir mal y al día siguiente te estas muriendo.
Mi vida ha dado muchas vueltas estas últimas semanas. He conocido a un hombre que ahora es mi conciencia. No piensen mal que ya lo he mencionado...es el sacerdote. Otra persona que he conocido es U, un gran chico. Me he reencontrado con R, una excelente persona y amigo. Pero no todo ha sido color de rosas....he perdido a mi amigo, mi confidente, mi cómplice: A.
Por algo pasan las cosas; quiero pensar que esto que esta pasando es para crecer, madurar y hacernos más fuertes.
Mi conciencia me dijo: nadie llega a ti por casualidad, todo es parte de tu historia y cada persona tiene un motivo.
Trato de averiguar el motivo de A, ¿por qué la vida lo puso en mi camino? Aún no tengo la respuesta pero le agradezco por haberme dado tantos hermosos recuerdos.
Luego me pongo a pensar en U y R, tampoco se el motivo de que esten en mi vida. Creo saber el motivo de una persona, del sacerdote. Siento que él llegó a mi vida para ayudarme, para guiarme en esta dura vida.
La cita ya está planeada. Ese día todo se decidirá, pondremos las cartas sobre la mesa. Hablaremos y veremos que sucede.
Tengo que hablar seriamente con mi conciencia y pedirle consejos....mi vida es un desastre.
Lo se lo se me quejo por cualquier cosa...hay personas que están peor y por eso agradezco lo que tengo. Aunque no puedo negar que a veces desearía que mi vida fuera un poco diferente. No me arrepiento de nada y asumo cada consecuencia que traen mis acciones.
A veces me pregunto si existe el destino, si ya hay un camino planeado para nosotros o nosotros lo construimos cada día con cada decisión que tomamos. Mi maestro de ética un día dijo que el "destino" nosotros lo hacemos con cada decisión que tomamos, eso es el destino para él...decisiones que son tomadas. Pero a veces me pongo a pensar que tan cierto es, ¿nuestro camino ya esta planeado? ¿lo creamos día a día? Más preguntas y sus respuestas son confusas y dependen de cada quién. He empezado a creer que el destino es misterioso, no sabemos que nos depara la vida, que nos espera en ella.
Por algo pasan las cosas, por algo conoces a personas. Tal vez en el momento no lo entiendas, no entiendas esa razón y ese porque pero en el futuro lo sabrás o quizás no...como he dicho: el destino es misterioso. Esta vida da mil vueltas; un día te sientes sumamente feliz, como si nada pudiera salir mal y al día siguiente te estas muriendo.
Mi vida ha dado muchas vueltas estas últimas semanas. He conocido a un hombre que ahora es mi conciencia. No piensen mal que ya lo he mencionado...es el sacerdote. Otra persona que he conocido es U, un gran chico. Me he reencontrado con R, una excelente persona y amigo. Pero no todo ha sido color de rosas....he perdido a mi amigo, mi confidente, mi cómplice: A.
Por algo pasan las cosas; quiero pensar que esto que esta pasando es para crecer, madurar y hacernos más fuertes.
Mi conciencia me dijo: nadie llega a ti por casualidad, todo es parte de tu historia y cada persona tiene un motivo.
Trato de averiguar el motivo de A, ¿por qué la vida lo puso en mi camino? Aún no tengo la respuesta pero le agradezco por haberme dado tantos hermosos recuerdos.
Luego me pongo a pensar en U y R, tampoco se el motivo de que esten en mi vida. Creo saber el motivo de una persona, del sacerdote. Siento que él llegó a mi vida para ayudarme, para guiarme en esta dura vida.
lunes, 12 de enero de 2015
Un nuevo amanecer
12 de enero
Han pasado muchas cosas, mi mundo esta de cabeza. No se lo que haré, no se que pasará, solo se que necesito desaparecer...necesito irme por un tiempo y no ver a nadie, estar solo conmigo. No tengo cabeza para pensar y mi alma parece una tormenta. Pensé que sabía lo que sentía, lo que quería...pero ahora me doy cuenta que no es así. Ya no se que quiero, ya no se que siento.
Algunos sentimientos renacen pero ninguno desaparece. Tengo tanto dentro de mi que me sorprende que siga de pie, que siga sonriendo cuando me siento mal, cuando no veo la salida. Hay una enorme tormenta en mi vida y espero que pronto se tranquilice todo porque si no es así no se como voy acabar.
No puedo desaparecer, hay muchas cosas que me lo impiden pero eso quiere mi alma. Me lastima no poder irme por un tiempo, descansar y pensar. Pero ¿qué consigo con lamentarme? Nada... entonces hay que seguir adelante, mostrando una enorme sonrisa y disiento "estoy bien" cuando por dentro estas muriendo.
Las personas no entienden en verdad lo que pasa dentro de ti, aunque les expliques no lo van a entender. Las palabras nunca son suficientes para expresar lo que sientes.
Hay personas que me animan y me apoyan pero al final yo soy quien vive los problemas, yo soy quien tiene la tormenta en su vida.
Unas palabras pueden cambiar todo, pueden desequilibrarte por completo, pueden hacerte cambiar de opinión. La vida nunca fue, es y será sencilla. Es algo que tenía presente y aún lo tengo pero cada vez veo más cosas, pienso más y vivo más. Todo eso creo que me hace más fuerte, esas experiencias me hacen ver la vida con otros ojos.
Te preguntarás: ¿Ella que sabe de la vida? Y la verdad no se nada de la vida pero se que hay que seguir adelante, sonriendo y sin lamentarse. La vida es corta y no sabes cuando dejarás de existir entonces hay que sonreír, disfrutar cada momento como si fuera el último.
No se que voy hacer con mi vida; seguiré estudiando y terminare la universidad, conseguiré un trabajo que me encante y sea feliz, cuidaré a mis seres queridos y en el amor....creo que seguiré intentando. Si caigo una vez no significa que siempre será así, aún mantengo la fe en que llegará un hombre que me haga muy feliz, que me ame y me sea fiel hasta la muerte. Deseo encontrar a un hombre que me acompañe a lo largo de esta dura vida para enfrentar los problemas juntos, reír y llorar y ser plenamente felices.
Han pasado muchas cosas, mi mundo esta de cabeza. No se lo que haré, no se que pasará, solo se que necesito desaparecer...necesito irme por un tiempo y no ver a nadie, estar solo conmigo. No tengo cabeza para pensar y mi alma parece una tormenta. Pensé que sabía lo que sentía, lo que quería...pero ahora me doy cuenta que no es así. Ya no se que quiero, ya no se que siento.
Algunos sentimientos renacen pero ninguno desaparece. Tengo tanto dentro de mi que me sorprende que siga de pie, que siga sonriendo cuando me siento mal, cuando no veo la salida. Hay una enorme tormenta en mi vida y espero que pronto se tranquilice todo porque si no es así no se como voy acabar.
No puedo desaparecer, hay muchas cosas que me lo impiden pero eso quiere mi alma. Me lastima no poder irme por un tiempo, descansar y pensar. Pero ¿qué consigo con lamentarme? Nada... entonces hay que seguir adelante, mostrando una enorme sonrisa y disiento "estoy bien" cuando por dentro estas muriendo.
Las personas no entienden en verdad lo que pasa dentro de ti, aunque les expliques no lo van a entender. Las palabras nunca son suficientes para expresar lo que sientes.
Hay personas que me animan y me apoyan pero al final yo soy quien vive los problemas, yo soy quien tiene la tormenta en su vida.
Unas palabras pueden cambiar todo, pueden desequilibrarte por completo, pueden hacerte cambiar de opinión. La vida nunca fue, es y será sencilla. Es algo que tenía presente y aún lo tengo pero cada vez veo más cosas, pienso más y vivo más. Todo eso creo que me hace más fuerte, esas experiencias me hacen ver la vida con otros ojos.
Te preguntarás: ¿Ella que sabe de la vida? Y la verdad no se nada de la vida pero se que hay que seguir adelante, sonriendo y sin lamentarse. La vida es corta y no sabes cuando dejarás de existir entonces hay que sonreír, disfrutar cada momento como si fuera el último.
No se que voy hacer con mi vida; seguiré estudiando y terminare la universidad, conseguiré un trabajo que me encante y sea feliz, cuidaré a mis seres queridos y en el amor....creo que seguiré intentando. Si caigo una vez no significa que siempre será así, aún mantengo la fe en que llegará un hombre que me haga muy feliz, que me ame y me sea fiel hasta la muerte. Deseo encontrar a un hombre que me acompañe a lo largo de esta dura vida para enfrentar los problemas juntos, reír y llorar y ser plenamente felices.
jueves, 8 de enero de 2015
Un nuevo amanecer
8 enero
Un año empieza, los problemas hay que dejarlos atrás y seguir adelante. Verlo es duro pero se que fue lo mejor para los dos.
Me he unido mucho a R, platicamos todos los días y reímos en todo momento. Le encanta hacerme enojar y llevarme la contraria. Nos reímos de cualquier cosa y puedo hacer cosas vergonzosas con él y no me arrepiento, como enviarle fotos con caras chistosas o notas de voz diciendo mil y un tonterías.
No me he olvidado de U, él sigue ahí, atento y lindo como el primero día en que empezamos hablar. Ya casi nos vemos, solo falta fijar la fecha y listo. Quiero conocerlo en persona, hablar con él y divertirme. Con él vendrá R y será mucho más divertido.
Por otra parte, mi consciencia sigue dormida. Sin embargo, el sacerdote, llamado S, ha adquirido el papel de consciencia. Él me regaña, me hace pensar y reflexionar. He tratado de retarlo varias veces pero no se deja, tendré que buscar otros métodos para poder retarlo y obviamente ganarle. Es como mi diario secreto, solo que hay un pequeño problema: no es secreto. No dice nada de mis problemas ni de lo que hablamos pero las personas saben de él. Me enorgullece decir que este nuevo año tengo nueva consciencia y que me ayudará en mi camino para aclarar mis ideas y ver que es lo que quiero en esta vida, solo espero que no se desespere conmigo porque suelo ser muy terca y necia para algunas cosas y no puedo evitar llevar la contraria en ocasiones.
Es divertido platicar con él y poco a poco nos vamos conociendo más. Me pregunto, si lo hubiera conocido hace un par de años atrás...¿algo sería diferente? ¿el gran problema que se armo lo hubiéramos podido evitar?
No sabré esas respuestas pero no importa porque tengo bellos recuerdos de A, momentos que pasamos que no olvidare.
Mi alma ya esta más tranquila pero mi mente sigue igual de loca que siempre y creo que eso nunca lo voy a poder cambiar pero me he dado cuenta que uno de mis propósitos es hacer reír a mis seres queridos cuando lo necesitan, sacar una sonrisa de las personas que más me importan para que siempre tengan esa bella sonrisa en sus rostros. Me agrada ver reír a las personas que amo, todos merecemos ser felices y sonreír en esta vida que nunca será fácil.
Un año empieza, los problemas hay que dejarlos atrás y seguir adelante. Verlo es duro pero se que fue lo mejor para los dos.
Me he unido mucho a R, platicamos todos los días y reímos en todo momento. Le encanta hacerme enojar y llevarme la contraria. Nos reímos de cualquier cosa y puedo hacer cosas vergonzosas con él y no me arrepiento, como enviarle fotos con caras chistosas o notas de voz diciendo mil y un tonterías.
No me he olvidado de U, él sigue ahí, atento y lindo como el primero día en que empezamos hablar. Ya casi nos vemos, solo falta fijar la fecha y listo. Quiero conocerlo en persona, hablar con él y divertirme. Con él vendrá R y será mucho más divertido.
Por otra parte, mi consciencia sigue dormida. Sin embargo, el sacerdote, llamado S, ha adquirido el papel de consciencia. Él me regaña, me hace pensar y reflexionar. He tratado de retarlo varias veces pero no se deja, tendré que buscar otros métodos para poder retarlo y obviamente ganarle. Es como mi diario secreto, solo que hay un pequeño problema: no es secreto. No dice nada de mis problemas ni de lo que hablamos pero las personas saben de él. Me enorgullece decir que este nuevo año tengo nueva consciencia y que me ayudará en mi camino para aclarar mis ideas y ver que es lo que quiero en esta vida, solo espero que no se desespere conmigo porque suelo ser muy terca y necia para algunas cosas y no puedo evitar llevar la contraria en ocasiones.
Es divertido platicar con él y poco a poco nos vamos conociendo más. Me pregunto, si lo hubiera conocido hace un par de años atrás...¿algo sería diferente? ¿el gran problema que se armo lo hubiéramos podido evitar?
No sabré esas respuestas pero no importa porque tengo bellos recuerdos de A, momentos que pasamos que no olvidare.
Mi alma ya esta más tranquila pero mi mente sigue igual de loca que siempre y creo que eso nunca lo voy a poder cambiar pero me he dado cuenta que uno de mis propósitos es hacer reír a mis seres queridos cuando lo necesitan, sacar una sonrisa de las personas que más me importan para que siempre tengan esa bella sonrisa en sus rostros. Me agrada ver reír a las personas que amo, todos merecemos ser felices y sonreír en esta vida que nunca será fácil.
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