8 enero
Un año empieza, los problemas hay que dejarlos atrás y seguir adelante. Verlo es duro pero se que fue lo mejor para los dos.
Me he unido mucho a R, platicamos todos los días y reímos en todo momento. Le encanta hacerme enojar y llevarme la contraria. Nos reímos de cualquier cosa y puedo hacer cosas vergonzosas con él y no me arrepiento, como enviarle fotos con caras chistosas o notas de voz diciendo mil y un tonterías.
No me he olvidado de U, él sigue ahí, atento y lindo como el primero día en que empezamos hablar. Ya casi nos vemos, solo falta fijar la fecha y listo. Quiero conocerlo en persona, hablar con él y divertirme. Con él vendrá R y será mucho más divertido.
Por otra parte, mi consciencia sigue dormida. Sin embargo, el sacerdote, llamado S, ha adquirido el papel de consciencia. Él me regaña, me hace pensar y reflexionar. He tratado de retarlo varias veces pero no se deja, tendré que buscar otros métodos para poder retarlo y obviamente ganarle. Es como mi diario secreto, solo que hay un pequeño problema: no es secreto. No dice nada de mis problemas ni de lo que hablamos pero las personas saben de él. Me enorgullece decir que este nuevo año tengo nueva consciencia y que me ayudará en mi camino para aclarar mis ideas y ver que es lo que quiero en esta vida, solo espero que no se desespere conmigo porque suelo ser muy terca y necia para algunas cosas y no puedo evitar llevar la contraria en ocasiones.
Es divertido platicar con él y poco a poco nos vamos conociendo más. Me pregunto, si lo hubiera conocido hace un par de años atrás...¿algo sería diferente? ¿el gran problema que se armo lo hubiéramos podido evitar?
No sabré esas respuestas pero no importa porque tengo bellos recuerdos de A, momentos que pasamos que no olvidare.
Mi alma ya esta más tranquila pero mi mente sigue igual de loca que siempre y creo que eso nunca lo voy a poder cambiar pero me he dado cuenta que uno de mis propósitos es hacer reír a mis seres queridos cuando lo necesitan, sacar una sonrisa de las personas que más me importan para que siempre tengan esa bella sonrisa en sus rostros. Me agrada ver reír a las personas que amo, todos merecemos ser felices y sonreír en esta vida que nunca será fácil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario