CAPÍTULO XII
-¿Cómo sigues?- preguntó el chico cuando mi padre y mi novio nos dejaron solos.-Bien, creo.- dije alzándome de hombros.-¿Tu? Pensé que no te volvería a ver.
-No puedo estar alejado de ti, siento la necesidad de cuidarte. Quiero...
-No me gusta que las personas me tengan lástima.- lo interrumpí molesta.-Si estas aquí por compromiso será mejor que te vayas, no quiero que me tengas lástima.- le advertí viéndolo a los ojos.
-No siento lástima por ti; lo que siento es mucho más fuerte, más intenso, sincero y puro. Lo que siento por ti es amor.- dijo Brayan acercándose lentamente a mi.
-Confundes tus sentimientos. Nunca me amaste. Al conocernos sentías un cariño por mi porque te salvé, porque estuve contigo, ahora vuelves a sentir algo porque estoy en esta cama por un accidente que tuve estando contigo....no es amor, nunca lo fue.- dije reflexionando.
-Tu no sabes lo que siento, no sabes como me haces sentir cuando me miras, me hablas, me tocas. Simplemente es algo que no se puede describir, solo se siente. Puedes decir que no te amo pero yo se que eso no es cierto, se lo que siento por ti y no es lástima o agradecimiento....es amor Vane, amor puro.
Nos quedamos en silencio unos minutos. Nuestras miradas estaban fijas; su pecho se alzaba cuando respiraba y podía imaginar su corazón latiendo a mil por hora como el mío.
-¿Qué piensas?- me preguntó el chico rompiendo el silencio.
-Pienso en ti.- dije sin razonar las palabras que habían salido de mi boca.
-¿De verdad?- preguntó Brayan con la cara iluminada y una chispa de esperanza en los ojos.
-Pienso que no te puedes enamorar de alguien en tan poco tiempo. No sientes nada por mí, no me amas.- dije serie.
Las palabras me quemaron la garganta al pronunciarlas pero yo sabía que tenía que hacerlo. Tenía que convencerme de que él no me amaba y así, tal vez, sería más fácil olvidarlo.
-Como te hago entende que te amo. ¡TE AMO VANESA!- exclamó Brayan tomando mi rostro entre sus frías manos.
Sus ojos estaban cristalinos y sentía su pulso acelerado. "No me ama, no me ama" pensé al verlo a los ojos pero estos me daban otra respuesta. Brayan sufría conmigo, compartía mi dolor y mi sufrimiento. "No me ama, no me ama" volví a pensar antes de que sus labios tocaran los míos y esa idea se borrara por completo. Tal vez podíamos estar juntos, tal vez podíamos formar una vida, tal vez él si me amaba de verdad.
-Vane, to daría la vida por ti.- susurró al termino del beso.
Teníamos los ojos cerrados y estábamos demasiado cerca como para sentir la respiración del otro. Su aliento era fresco y caliento, su corazón sonaba tan fuerte como un tambor y sus labios me llamaban para que lo volviera a besar.
"Si me ama, si me ama" pensé saboreando el beso.
Sus labios encajaban perfecto en los míos, sus manos eran del tamaño exacto para tomar con delicadeza mi rostro.
-Quiero estar contigo toda mi vida, no me quiero alejar de ti.- volvió a susurrar Brayan sin abrir los ojos.
-Entonces no te alejes.- dije separándome de él y viéndolo a los ojos.-Quédate conmigo.
Brayan sonrió y nos volvimos a besar. Esta vez nos besamos durante varios varios segundos. Nos separamos cuando ya no tuvimos aire. Nos vimos durante un segundo antes de volvernos a besar.
-¿¡Qué esta pasando aquí!?- exclamó una voz masculina.
Al voltear vimos a Marco rojo del coraje y a mi padre con la boca abierta por la sorpresa.
-Marco yo...yo...- no sabía que decir.
¿Por qué tenía que disculparme por besar al hombre que amaba? Inmediatamente me respondí: porque tienes novio y esta parado frente a ti esperando una explicación.
-Yo la bese, lo lamento.- dijo Brayan sosteniéndole la mirada a Marco.
-Y yo respondí el beso.- agregué, no podía dejarle toda la responsabilidad a Brayan.
-¿Por qué Vanesa?- preguntó Marco enojado, triste y decepcionado.
-Lo siento tanto, no te mereces esto.- dije avergonzada.
-Lo amas, ¿Cierto?- preguntó Marco entendiendo todo.
Asentí sin decir ni una sola palabra. No podía verlo a la cara, no después de lo que le había hecho.
-Entiendo. No fue tu culpa, yo sabía que no me amabas pero tenía la esperanza de que algún día me amaras como amas a este hombre. Ahora me doy cuenta que me engañé.- dijo Marco antes de dar media vuelta y salir de la habitación.
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