lunes, 1 de diciembre de 2014

The Last Dream CAPÍTULO VI

CAPÍTULO VI

-Ya llegué Vanesa.- anunció mi padre entrando a la casa. 
-Papá te tengo una noticia.- dije con una sonrisa. 
Sentía mi sonrisa forzada pero tenía que verme feliz. Mi padre se sentó en el sofá y esperó a que le diera la noticia. 
Marco llegó con una cerveza y se la entregó a mi papá. 
-Chicos no me espanten, ¿qué sucede?- preguntó mi padre dejando la bebida en la mesa.
-Le pedí a su hija que fuera mi novia y aceptó.- anunció Marco con una enorme sonrisa. 
Me abrazó por la cintura y me dio un beso en la frente. 
-Vamos chicos, no derramen miel enfrente de mi.- dijo mi padre con una sonrisa.-Los felicito chicos. Espero que la hagas muy feliz muchacho.
-Claro que si señor, hacerla feliz es mi propósito. Solo quiero verla feliz, quiero que sea feliz.- dijo Marco con una enorme sonrisa y me robó un beso frente a mi padre.
-¡Chicos! ¡Basta! Vayan a la cocina si quieren besarse, no delante de mi.- dijo mi padre cerrando los ojos. 
-Mejor vamos a cenar.- dije riendo. 
Nos sentamos en la mesa y comenzamos a comer. Marco había preparado una deliciosa pasta. 
-Abriremos un vino para celebrar.- dijo mi padre parándose y yendo a su pequeña bodega.
-Tu padre me cae bien, es muy gracioso.- dijo Marco viéndome a los ojos.
-Es lindo cuando quiere.- dije viendo mi plato vacío.
-¿Qué tienes?- me preguntó mi novio tomándome de la mano.
-Mañana es el aniversario de mi hermano. Serán 4 años sin él.- dije limpiándome la pequña lágrima que derramé.
-¿Harán algo?- me preguntó acariciando mi rostro.
-Iremos al panteón, mi padre se emborrachará y yo me encerraré en mi habitación...todos los años es lo mismo.- dije alzándome de hombros.
-Podemos salir, ir al cine, a comer o simplemente ir al parque. ¿Qué dices?- me preguntó con una enorme sonrisa.
-No, es un día de luto. Ese día no quiero salir, no quiero hacer nada.- dije casi en un susurro.
-¿No irás a la universidad?- preguntó Marco preocupado.
Negué con la cabeza, sin dejar de ver mi plato vacío. En eso mi padre llegó con una botella de vino. Él coleccionaba vinos, tenía una bodega llena de ricos vinos.
-Este es especial. Es del año en el que me case. Me tarde varios años en encontrarlo.- dijo mi padre poniéndolo en la mesa.-¿Todo en orden hija?- preguntó al verme los ojos rojos.
Estaba tratando de contener las lágrimas. Asentí ligeramente y me paré para dejar los platos a la cocina mientras los chicos abrían la botella de vino. Me lavé la cara y respiré hondo. No quería preocupar a mi papá y menos a Marco. Él no sabía como me afectaba la muerte de Leonardo y prefería dejarlo así. La muerte de mi hermano me lastimaba mucho, después de todos esos años me seguía doliendo como si hubiera sido ayer.
-¡Vanesa vamos a brindar!- exclamó mi padre.
Al regresar, las copas estaban llenas del delicoso vino. Marco sostenía mi copa con una sonrisa.
-¡Por ustedes!- exclamó mi padre antes de darle un sorbo a su vino.
Los dos alzamos las copas y bebimos. El vino estaba delicioso, era como a mi me gustaba. Fuimos a la sala y mi padre puso una película. Ya iba por la mitad cuando sonó el timbre. Me paré y fui a abrir la puerta sin despegar los ojos de la televisión.
-¿En qué puedo ayudarlo?- pregunté mientras abría la puerta.
-Quiero hablar contigo.- dijo la persona en un susurro.
Al voltear vi el rostro de Brayan entre la oscuridad. Al verme sonrió débilmente y sus ojos mostraron una rápida chispa de alegría.
"Esto no puede ser cierto." pensé mientras emparejaba la puerta.
-¿Qué haces aquí?- pregunté en un susurro.
-Necesito hablar contigo. Quiero que estes enterada de unas cosas.- dijo el chico borrando la sonrisa de su rostro.
-Dime, te escucho.- dije cruzando los brazos frente mi pecho.
-Hablé con el detective y ya me contó quién soy.
-Felicidades, puedes volver a tu vida.- dije triste.
-El problema es que no quiero volver a mi vida, al menos no quiero volver con la mujer que dice ser mi prometida.
Al oir esas palabras, una pequeña llama de esperanza se encendió dentro de mi pecho.
-¿Entonces que harás?- pregunté con indiferencia.
-Lo que haré será luchar por ti, luchar por tu amor porque aunque hayas dicho que amas al tal Marco yo se que no es así, yo se que no sientes nada por él. Dame una oportuidad de hacerte la mujer más feliz del mundo.
-Brayan, ¿sabes lo que me dices?- pregunté en un susurro.
-Si, lo que te estoy pidiendo es que me des la oportunidad de hacerte la mujer más feliz del mundo. Quiero estar a tu lado toda mi vida.- al pronunciar esas palabras Brayan me tomó de las manos y las colocó sobre su pecho.
Su corazón latía a mil por hora. Al sentirlo, mi corazón se aceleró hasta ir al mismo ritmo que el de Brayan. Quería decirle que lo amaba, que deseaba ser suya y estar con el toda mi vida pero ya no era posible. Era novia de Marco y tendría que aceptarlo.
-No puedo, no puedo.- dije soltando mis manos y viendo al suelo.
-¿Por qué no? ¿Qué pasa?- preguntó Brayan serio.
-Porque tengo novio.- dije alzando la vista y viéndolo a los ojos.
 

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